jueves, 3 de abril de 2014

Principio 10/90

El otro día alguien me habló sobre este principio y hoy lo he llevado a la práctica, me ha ido muy bien.
Algunos lo conoceréis ya, otros no, aunque todos en el fondo lo sabemos, solo que estamos tan inmersos en este frenesí al que llamamos vida que no nos paramos a pensarlo.

Bien, para todos los que no lo conozcais, el principio 10/90 consiste en entender que no puedes elegir parte de lo que te ocurra, pero puedes elegir facilitarte la vida a pesar de ello, bueno.. más bien en aprender a no complicarla más todavía.

¿Qué significa esto?

El 10% de la vida que tienes está relacionado con lo que te pasa, y el 90% de la vida está relacionado en la forma como reaccionas a lo que te pasa.

  Es decir, no tenemos el control sobre ese 10% que puede ser que haya un atasco, que el perro rompa un jarrón, que haya retraso en el vuelo.... sin embargo, dependiendo de cómo reaccionemos ante ello nos puede ir mejor o peor en ese otro 90%. Osea que en realidad tenemos el control de la mayor parte de nuestra vida. Entonces....¿por qué leche no hacemos uso de ese control?

El ejemplo que me dieron a mi me parece perfecto asi que será el que yo os de a vosotros:

Estás desayunando, tu hija tira la taza de café y mancha tu camisa del trabajo(aqui tenemos el 10% del que hablábamos). Lo siguiente que sucederá estará determinado por tu reacción. Tú regañas gritando a tu hija porque te ha tirado la taza encima. Ella rompe a llorar. Te enfadas con tu mujer por haber dejado la taza demasiado cerca de la niña y continuais discutiendo. Subes arriba a cambiarte la camisa y cuando bajas tu hija aun llora asi que no ha desayunado ni está preparada para ir al colegio, con lo que pierde el autobús.
Tu mujer tiene que irse asi que llevas a la niña al colegio. Vas a 60km/h en una zona de 40. 15 minutos tarde y una multa de 150 euros después, llegas a la escuela. Tu hija se va sin decirte ni adiós. Tú no solo llegas 20 minutos tarde a la reunión sino que con las prisas se te ha olvidado el maletín en casa. Asi que cuando acaba el día solo quieres llegar a casa, pero cuando llegas sigue la tensión entre tu mujer y tú por cómo te pusiste esa mañana.

Aplicando el principio

Tu hija mancha la camisa y está a punto de llorar. Tú tranquilamente le dices que no se preocupe pero que tiene que aprender a ir con más cuidado. Después de cambiarte la camisa al momento, coges tu maletín, vuelves abajo y miras por la ventana a tu hija cogiendo el autobús. Tu mujer y tú os vais al trabajo y ya está, un día más.

¿Alguna diferencia? Este padre no pudo controlar el hecho de que su hija sin querer manchara la camisa, sin embargo en sus manos estuvo reaccionar de una manera u otra, con sus siguientes consecuencias.


¿Cómo aplicarlo?

Aplicar este principio no significa convertirte de golpe en un sonriente conformista, no. Significa ser capaces de diferenciar las situaciones ante las que una mala reacción lleva a algún sitio y en las que solo vas a conseguir un dolor de cabeza y un mal humor inaguantable.
Es decir, si tu hijo ha hecho pellas, faltado al respeto a un profesor, faltado al respeto a ti o a tu mujer.... no pongas la otra mejilla, a tu hijo hay que hablarle seriamente y ponerle los puntos sobre las "ies".
Si un chaval ha roto el cristal de la ventana con un balonazo, ¿ hay que armarle un cristo al niño?, no. El chico dudosamente ha decidido echar a perder una tarde de juego con sus amigos para meterse en un problema, ha sido sin querer. Hablas tranquilamente con sus padres y se llega a un acuerdo. Los padres se desentienden y no entran en razón de ninguna de las maneras, el cristal es muy caro y no piensan hacerse cargo. ¿Das las buenas tardes, las gracias por su atención y te vas a casa a hacer números para pagar el cristal?, NO. Hay que saber cuando ponerse en su lugar.

Sin embargo si estás en un atasco no saques tan fácilmente tu furia y empieces a maldecir a diestro y siniestro porque vas a llegar tarde donde sea, el hecho es que estás ahi y por mucho que te enfades los coches no van a abrirte paso solo a ti, asi que evítate el dolor de cabeza y la tensión, ponte la radio y espera a avanzar, la empresa, tus amigos, el colegio....lo que sea, no se va a venir abajo porque tú llegues 10 minutos tarde un día.
Te levantas por la mañana y hace un sol precioso. Vas y le dices a tu pareja, que aun está acostada, que qué le parece pasar el dia en el campo juntos, pero te dice que no, que prefiere seguir durmiendo. ¿Qué haces? ¿Esperas enfadada a que se levante "cuando al señorito le de la gana" y se lo reprochas? ¿estás seco el resto del dia? ¿ te vas tú y "ala, ahi te quedas"?. NO. Hay 365 días al año, no me creo que ese fuera el único y el más especial para ir al campo. En lugar de echar a perder un día maravilloso con esa persona con la que tanto disfrutas, comed algo rico, descansad(o no), vestíos y salid a tomar un helado, a la bolera, al cine, de cañas... reiros, quereos y otro estupendo día juntos.

Hay que aprender a diferenciar y controlar cuándo merece la pena sacar ese genio. Muchas, muchísimas veces solo conseguimos perjudicarnos a nosotros mismos con un mal día, una jaqueca, un buen momento que podría haber pasado pero lo has tirado por la borda....

Así que la próxima vez que querais tirarle una silla a la cabeza a alguien, o tengais ganas de romper algo, de gritarle a alguien, o a nadie, o que esteis a punto de echar a perder un buen momento... acordaos de que en vuestras manos está y sopesad si realmente merece la pena. Yo lo pienso hacer.



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