Tal vez se acuerde la luna
de esa, la suya, su mirada
de aquella que meció mi cuna
de aquella, de mí, enamorada.
¿Recuerdas?¿te acuerdas?
Tantas noches te soñó...
y entre sueños... su corazón robaste.
¿Recuerdas?¿te acuerdas?
Tantas noches te admiró...
y admirándote... sus ojos cerraste.
Pero ¡¿Recuerdas?!¿realmente te acuerdas?
Esa cara... esa mirada...
esa voz,... y ese olor...
Una luna... enamorada,
un viejo...y un amor.
Si no te acuerdas...¡ya te puedes acordar!
No debe olvidar el cielo
que un día también le quiso,
y que, al menos yo, aun le quiero.
¿Recuerdas?¿te acuerdas?
Dulce ángel, mi ángel...
Llamado a las estrellas,
al fin voló junto a ellas.
...
Tal vez recuerde la luna
que un día también le lloró.
Tal vez haga la luna
que aquello nunca pasó,
que siga aqui a mi lado,
que nunca me dejó.
Porque esa estrella no se apaga,
porque el amor no se mata
y él nunca murió.
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