lunes, 12 de mayo de 2014

Viejo, mi viejo

Tal vez se acuerde la luna
de esa, la suya, su mirada
de aquella que meció mi cuna
de aquella, de mí, enamorada.

¿Recuerdas?¿te acuerdas?

Tantas noches te soñó...
y entre sueños... su corazón robaste.

¿Recuerdas?¿te acuerdas?

Tantas noches te admiró...
y admirándote... sus ojos cerraste.

Pero ¡¿Recuerdas?!¿realmente te acuerdas?


Esa cara... esa mirada...
esa voz,... y ese olor...
Una luna... enamorada,
un viejo...y un amor.


Si no te acuerdas...¡ya te puedes acordar!

No debe olvidar el cielo
que un día también le quiso,
y que, al menos yo, aun le quiero.

¿Recuerdas?¿te acuerdas?


Dulce ángel, mi ángel...
Llamado a las estrellas,
al fin voló junto a ellas.

...


Tal vez recuerde la luna
que un día también le lloró.
Tal vez haga la luna
que aquello nunca pasó,
que siga aqui a mi lado,
que nunca me dejó.
Porque esa estrella no se apaga,
porque el amor no se mata
y él nunca murió.






















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